¿Opinón o sectarismo?

Aunque hay profesionales del periodismo que afirman que son imparciales, la realidad es que todo el mundo tiene un punto de vista que se refleja en sus opiniones. Y las líneas editoriales no son más que la opinión oficial de ese medio de comunicación. Ahora bien, lo que no puede ser un medio de comunicación es ser sectario. Y ese es el problema de muchos medios españoles de comunicación, que son sectarios.

La Barbarie y la Civilización

Hubo un tiempo, cuando tenía ocho o nueve años, en el que fantaseaba con la idea de ser una arqueólogo. Devoraba libros sobre el tema y soñaba ser un nuevo arqueólogo aventuro como Botta, Layard o Schliemann y descubrir una nueva Nínive, Babilonia o Troya. Aún hoy, siempre que puedo, hago visitas a restos arqueólogicos y he ido expresamente a ver la Dama de Elche al Arqueológico de Madrid, la Estela de Hammurabi al Louvre o la Piedra Rosetta al British Museum. Me falta ir a Berlín, a la isla de los museos (de donde viene la imagen que ilustra mi comentario), pero todo se andará. Para mi son ejemplos de lo mejor de la civilización humana. Y muchos de ellos estuvieron a punto de desaparecer por la barbarie humana. Es el blanco y negro de nuestra especie, capaz de lo mejor y de lo peor.

Es por ello que no puedo ver sin dolor los recientes actos vandálicos contra restos arqueológicos de esa horda radical que se califica a si misma como Estado Islámico, repitiendo algo que ya hicieron los talibanes contra los budas gigantes. No son los primeros, pero si son los últimos que han iniciado un violento genocidio, asesinando a las personas de ideología, cultura o religión diferente a la suya y acabando con las representaciones de la historia y la cultura que no concuerdan con las suyas, intentando imponer totalitariamente su concepción religiosa y cultural radical. Pero en este caso, desde la aparición y derrota del nazismo en la Europa de la década de los 30 y 40 del siglo pasado, no se había visto un intento tan serio de imposición totalitaria a nivel mundial. La guerra de los Jemeres Rojos o los conflictos tras la desaparición de Yugoslavia o entre los Hutus y Tutsis fueron ejemplos claros de genocidio posteriores, pero con vocación local. Este en cambio, como el nazismo, tiene vocación global. En aquella ocasión anterior el totalitarismo nazi fue derrotado por una coalición militar de naciones unidas que posteriormente dio lugar a la ONU. ¿Sera necesario que surja ahora algo parecido?. En mi opinión si, porque el diálogo con este tipo de ideologías totalitarias es inútil. Y son una amenaza seria contra todos aquellos habitantes de este mundo que no comparten su radical credo.